El sábado en Quequén
Compramos muchas cosas de almacén, artículos de limpieza y golosinas, y visitamos a nuestros amigos Alaniz. Esa familia que entendió el amor al prójimo de manera bastante práctica: adoptaron a tres chicos con graves discapacidades, además de tener en guarda a otros tres hermanitos derivados por un juez. Ellos dicen que los ayudamos, pero los más beneficiados fuimos nosotros. Descubrimos que hay otra forma de aprovechar la vida.




